Política de uso de la Inteligencia Artificial Generativa

Con el término Inteligencia Artificial Generativa (en adelante IA generativa) hacemos referencia a los programas informáticos que generan textos, código, imágenes, vídeo, sonidos o voz por métodos probabilísticos basados en el entrenamiento de redes neuronales profundas para extraer patrones a partir de grandes volúmenes de datos.

La obtención de un resultado por métodos probabilísticos es la diferencia esencial entre los programas informáticos basados en IA y los programas informáticos «clásicos», que llamamos deterministas porque se basan en reglas lógicas estrictas y en operaciones matemáticas fijas que se ejecutan siempre de la misma forma según un procedimiento preestablecido.

Dados los mismos valores de entrada, un método determinista siempre obtiene el mismo resultado, ya que éste es calculado según reglas fijas, mientras que un método probabilístico puede dar resultados distintos cada vez, ya que su resultado es inferido en base a un modelo estadístico.

La IA generativa es una tecnología con gran potencial que está experimentando una expansión excepcional y que va a tener un enorme impacto, pero en estos momentos todavía está en una fase de inmadurez en la que prácticamente cada día se prueban distintas formas de utilización.

Esta fase de irrupción se está caracterizando por una gran fascinación y expectación pública sobre las posibilidades de esta tecnología, y esto está llevando a muchas empresas a utilizarla como argumento de venta de manera indiscriminada, mientras que en la economía real todavía son pocas las aplicaciones de la IA generativa que crean verdadero valor de forma significativa y consistente (más allá de la propaganda y el sensacionalismo).

El uso inadecuado o irresponsable de estas nuevas herramientas puede incluso menoscabar la calidad y el valor de productos y servicios, y además conlleva riesgos de seguridad y privacidad.

Por todo ello, esta empresa ha dispuesto una serie de normas en relación al uso de esas herramientas, normas que son de obligado cumplimiento por parte de todo nuestro personal tanto en nuestros procesos internos como en la prestación de servicios a nuestros clientes.

Estas normas son deliberadamente sencillas y taxativas para que su aplicación no admita interpretaciones ni ambigüedades ni posibilidad de graduación, y nos proporcionen así tanto a nosotros como a nuestros clientes una perspectiva clara sobre como debe o no afectarnos la irrupción de esta tecnología.

Las normas son las siguientes:

1.- En ningún caso se delegará en la IA generativa la toma de decisiones, ni la aprobación de procedimientos que conduzcan a la toma de decisiones, porque:

  • No fue diseñada ni construida para eso
  • No puede asumir responsabilidades

2.- Sólo se aplicará la IA generativa cuando sea la solución adecuada a la naturaleza del problema a solucionar. Por ejemplo:

  • Cuando sea útil procesar lenguage natural
  • Cuando una parte concreta de un problema sólo pueda resolverse por métodos probabilísticos

3.- Nunca se pretenderá hacer pasar a una IA generativa por una persona, porque:

  • Sería un fraude y una falta de respeto
  • No existe ningún objetivo honesto para hacerlo

4.- No utilizaremos la IA como argumento de venta, porque:

  • Puede crear expectativas falsas o ilusorias
  • La gran mayoría de las soluciones que desarrollamos son deterministas, debido a la norma n.º 2
  • Incluso cuando utilicemos IA generativa será más riguroso hacer mención al tipo de programa específico que hayamos utilizado (por ejemplo, un determinado LLM para crear un asistente virtual)

5.- Nunca entregaremos una opinión, recomendación o conclusión creada por una IA generativa, porque:

  • El valor de nuestras conclusiones lo crea el criterio de las personas
  • Nosotros depositamos nuestra confianza en las personas, y entendemos que nuestros clientes hacen lo mismo cuando nos contratan
  • Lo consideramos, por lo tanto, una forma de incumplimiento de las normas nº 1 y 3.

Política publicada el 15 de octubre de 2026