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Censo preliminar de amianto LocAm. Preguntas frecuentes

por Fernando Gayoso | Jun 24, 2024

¿Cómo puedo consultar el censo preliminar de amianto de mi municipio?

El censo preliminar de amianto puede consultarse online, en la web https://munimap.org, propiedad de Gisgal, para los ayuntamientos que utilicen nuestros servicios, y en los siguientes casos:

-Si eres un funcionario municipal, tu ayuntamiento ha contratado el servicio de visor web de LocAm, y te ha facilitado una clave de acceso.

-Sin clave de acceso, si tu ayuntamiento ha contratado el servicio de visor web de LocAm y además se ha decidido hacer pública esta información.

En este segundo caso, al entrar en munimap.org, podrás hacer zoom al territorio de tu ayuntamiento y hacer clic sobre los edificios que se ven representados por polígonos de color, para acceder a la información sobre su clasificación preliminar de riesgo.

Es muy recomendable consultar el visor desde un pc, un portátil, o al menos desde una tablet, ya que la cantidad de información que se muestra no se adapta correctamente a una pantalla pequeña como la de un móvil.

¿Qué muestra el visor de LocAm?

En el visor web se muestra un mapa sobre el que se superponen unos polígonos que representan a cada edificio. Al hacer clic en un edificio verás una ventana de información, que en su esquina superior izquierda tiene tres opciones: Edificio, Uso y Resumen

La opción “Edificio” muestra información general del mismo, el listado de los distintos usos presentes en el inmueble, y el valor de la clasificación preliminar de riesgo asignada al edificio.

¿Qué son los usos de un edificio?

Un edificio suele estar formado por diversos locales o estancias, y estos locales suelen tener usos distintos. Por ejemplo, en un edificio de viviendas, además de las viviendas suele haber una parte de la construcción dedicada a garajes, y puede haber otra parte dedicada a hostelería o comercio (los bajos comerciales).

En el visor de LocAm, una vez que seleccionamos un inmueble y en la ventana de información escogemos la opción “Uso”, vemos la descripción del mismo en el centro de la parte superior, en un campo de título desplegable en el que podemos escoger entre la información de los distintos usos que Catastro tiene registrados para ese inmueble.

En esta opción “Uso”, se nos muestra infomación adicional sobre cada uso concreto.

En algunos edificios públicos se podrá ver información sobre el organismo titular del mismo, pero en los edificios que son propiedad privada el censo no dispone de los datos de los titulares.

¿Qué es el Resumen?

La opción “Resumen” hace referencia a “Resumen de la clasificación de riesgo”, y nos muestra los valores de riesgo asignados en el censo preliminar para cada uso del edificio, para una lista de 15 posibles materiales con amianto (MCAs), y para cada uno de los tres tipos de riesgo en los que se basa la asignación del valor de riesgo preliminar.

Finalmente se calcula un coeficiente para cada tipo de material ponderando todos los valores, y se toma como valor de riesgo el más desfavorable, que es el que vemos destacado en color amarillo, naranja o rojo.

Se llama a esta opción Resumen ya que el cálculo de cada uno de los valores que se muestran proviene a su vez de una gran cantidad de datos que por su extensión y carácter técnico sería poco útil mostrar en un visor público.

Al igual que antes, podemos utilizar el menú de título desplegable para ir alternando entre los distintos usos presentes en el edificio, ya que cada uso tiene su propia valoración.

Las populares cubiertas de fibrocemento para tejados aparecen en el primer lugar de la lista de posibles materiales con amianto, pero como se puede ver, este material es sólo el primero de una lista de 15 tipos de materiales distintos.

¿Qué son los tres tipos de riesgo?

El objetivo del censo preliminar de edificios con amianto es poder ordenarlos para saber en qué edificios habría un mayor riesgo por amianto, y así poder priorizar actuaciones posteriores como inspecciones o posteriormente las obras para la retirada del amianto.

El amianto debe buscarse donde más probable sea su presencia y donde más perjudicial pudiese ser para más personas, y a la hora de retirarlo también deben seguirse esos criterios de prioridad

Por eso la valoración del riesgo se hace teniendo en cuenta tres grupos de datos, cada uno de los cuales da respuesta a una pregunta:

Riesgo 1. Presencia.- ¿Cómo es de probable que haya amianto en el edificio?

Riesgo 2. Peligrosidad.- Si lo hay, ¿cómo es de dañino?

Riesgo 3. Exposición.-  En ese edificio, ¿cuánta gente podría estar expuesta al amianto?

Los tres factores de riesgo se combinan para calcular el valor de riesgo final, con especial peso del Riesgo 3, ya que la prioridad es localizar y retirar el amianto de donde pueda ser perjudicial para más personas.

¿Por qué se dan varios valores de riesgo distintos a cada uso de un edificio?

Como ya se ha citado en la explicación del Resumen de riesgo, en cada edificio se contempla la valoración del riesgo de forma separada para cada uno de sus usos (residencial, parking, comercial, industrial, hotelero, deportivo, etc).

Esto es así ya que el uso que se da a las distintas partes de un edificio tiene implicaciones en la probabilidad de que se hayan utilizado ciertos materiales con amianto en su construcción, pero sobre todo porque el uso (en combinación con el tamaño) determina en gran medida la cantidad de personas que pasan por el edificio y que por lo tanto podrían estar expuestas a esos materiales, así como el grado de vulnerabilidad de esas personas.

Si en un mismo edificio hay varios usos distintos, el valor de riesgo que se asigna al edificio en el mapa web es a efectos gráficos el peor valor de entre todos los usos presentes.

¿Qué significa el valor de riesgo final?

El valor de riesgo final se obtiene como media ponderada de los valores de los tres factores de riesgo, con especial peso del valor de riesgo por población expuesta, y se expresa como un nº del 0 al 100.

Este valor es sólo relativo, y se utiliza únicamente para poder clasificar y ordenar los miles de edificios que hay en un ayuntamiento.

El valor de riesgo asignado a un edificio no representa en modo alguno la probabilidad de sufrir daños por exposición al amianto. Si bien es cierto que un edificio con un valor de 70 presenta más riesgo que uno con un valor de 35, eso no quiere decir que en el primer edificio haya un 70% de probabilidad de sufrir daños, ni que sea el doble de peligroso que el de valor 35. Lo único que expresan eso valores es que llegado el caso se debería revisar el primer edificio antes que el segundo.

¿Qué edificios se consideran de riesgo alto?

La metodología aplicada en LocAm asigna la clasificación de riesgo alto (color rojo) a aquellos edificios con un valor de riesgo de 75 puntos o más.

Como se explica en el apartado anterior, el valor numérico asignado no tiene importancia en términos absolutos, y la clasificación de riesgo alto en este contexto no significa que hay un riesgo grave ni inminente para la salud, sino que indica que esos son los edificios sobre los que habría que actúar en primer lugar de cara a ser eficientes en la localización y retirada de los materiales con amianto.

En general, estos edificios que superan un valor de 75 son sólo aquellos en los que la presencia de amianto ya ha sido corroborada de forma presencial, y en los que además el material con amianto presenta deterioro y/o se trata de edificios con una importante afluencia de personas.

El resumen de riesgo de la imagen anterior se corresponde con un inmueble que tiene una presencia comprobada de fibrocemento con amianto en su cubierta, y que además por su actividad es de pública concurrencia.

¿Qué edificios se consideran de riesgo medio?

Por debajo de los edificios de riesgo alto se clasifican como de riesgo medio (color naranja) aquellos edificios en los que se ha comprobado la presencia de amianto pero el material se encuentra en buen estado y/o se trata de edificios donde la exposición de las personas es baja, y también aquellas construcciones en las que se ha estimado una probabilidad significativa de presencia de amianto, pero no ha sido comprobada in situ.

¿Qué edificios se consideran de riesgo bajo?

Se clasifican como de riesgo bajo (color amarillo) todos los edificios en los que, si bien en rigor no se puede descartar totalmente que pudiese existir algún tipo de material con amianto, esta probabilidad es tan baja que no serían objeto de ninguna comprobación posterior.

¿Qué edificios se consideran de riesgo nulo?

Los distintos materiales con amianto fueron siendo prohibidos a lo largo del tiempo, dejando de comercializarse totalmente en el año 2002.

Se clasifican como de riesgo nulo (color verde) aquellos edificios que según Catastro se terminaron después del año 2004, ya que se da por hecho que ningún material con amianto pudo ser utilizado en su construcción.

Los dos años de margen, del 2002 al 2004, se aplican por prudencia debido a que la fecha de construcción de la que se dispone es la del final de la misma, y durante los años 2003 y 2004 se terminaron de construir edificios que pudieron comenzaron sus obras antes del final del 2002.

¿Por qué decimos que el censo es “preliminar”?

En un primer momento el censo consiste en asignar a cada edificio un valor estimado de riesgo y una categoría, en función de su año de construcción, los usos a los que se destina, y el número estimado de personas que los utilizan. También se tiene especialmente en cuenta la probabilidad de que tengan cubiertas de amianto, probabilidad que se estima a partir del análisis de fotografías aéreas y satelitales.

Se trata de una estimación de la probabilidad de que pueda haber amianto, probabilidad que en algunos casos puede haber sido objeto de una comprobación visual in situ, y es “preliminar” porque se realiza como paso previo a las inspecciones y pruebas que podrían producirse más adelante.

¿Por qué se hace una valoración preliminar?

La ley 7/2022 (de residuos y suelos contaminados para una economía circular) obliga a los ayuntamientos a contar con un censo de construcciones con amianto, pero esto en rigor sólo sería posible una vez comprobada la presencia de amianto en todas y cada una de las construcciones en el territorio del ayuntamiento, y éstas se cuentan por miles.

Enviar inspectores a realizar comprobaciones a todos los edificios es en la práctica inviable, y aunque no lo fuese, sería extremadamente lento e ineficiente.

Ordenar las construcciones por la probabilidad de que tengan amianto y planificar futuras comprobaciones a partir de esa clasificación de probabilidad es imprescindible para acometer la elaboración del censo de una forma eficiente.

La eficiencia en la detección de amianto vendrá dada por la localización del mayor número posible de edificios con amianto con las menores inspecciones posibles, y ahí es donde el censo preliminar tiene una enorme importancia, al permitir dirigir las acciones y los recursos a donde sea más probable que haya amianto.

¿Qué es y para qué se utiliza la teledetección?

Muchas de las placas de fibrocemento utilizadas en tejados antes del año 2002 contenían amianto (como las muy populares placas de fibrocemento de la marca Uralita). El término teledetección se utiliza en este contexto para hacer referencia a diversas técnicas informatizadas de análisis de fotografías aéreas y de satélite que permiten estimar la probabilidad de presencia de estas placas en los tejados de las construcciones.

En algunas partes del país también fue habitual la instalación en los tejados de depósitos de agua fabricados con este mismo material.

Es importante destacar que la teledetección forma parte de la clasificación preliminar, ya que estas técnicas nunca pueden afirmar con certeza la presencia de amianto. La función de la teledetección, al igual que el resto de estimaciones del censo preliminar, es únicamente la de optimizar los recursos destinados a futuras comprobaciones o inspecciones, dirigiéndolas a donde sea más probable localizar amianto y evitando todas aquellas que sea razonable descartar.

¿Hay que retirar ya el amianto de los edificios?

A día de hoy no hay obligación legal de retirar el amianto de los edificios de propiedad privada.

La ley 7/2022 obliga a los ayuntamientos a localizar los emplazamientos e instalaciones con amianto, y el censo preliminar forma parte del cumplimiento de esta obligación.

Los ayuntamientos, por su parte, sí que están obligados a retirar el amianto en los edificios de su propiedad, es decir, en los edificios públicos municipales, antes del año 2028.

¿Puedo colaborar en mejorar el censo?

Si un ayuntamiento ha decidido publicar el censo en https://munimap.org, los ciudadanos pueden ayudar a depurar el censo de amianto enviando información acerca de posibles ubicaciones con amianto, o notificando errores en la información del censo.

Para ello, en la ventana de información que se abre al hacer clic sobre un edificio, y habiendo seleccionado la opción “Uso” o la opción “Resumen”, en la esquina superior derecha veremos un icono de un sobre, que nos permite envíar al ayuntamiento un mensaje acerca del edificio y uso que tenemos seleccionado.

 

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